martes, 28 de septiembre de 2021

Apeirofobia

 

Por mucho que queramos remediarlo, hay momentos en la vida que nos acompañan siempre. La primera vez en una consulta donde no querías estar, una pérdida, el día que nació tu hermano, el primer suspenso de un examen importante, el primer amor o la primera vez donde empezó todo, aquí cada sabrá si esta última frase produce miedo o alegría. No vengo a enumeraros todos los recuerdos que llevo a las espaldas, ni por qué.  Vengo a hablaros de la manera que tienen de irrumpir en nuestra vida cuando menos lo esperamos. A altas horas de la noche emergiendo como los monstruos debajo de la cama, de acompañantes en viajes de carretera o simplemente cuando miras a alguien a los ojos. Y entonces es ahí donde esa pequeña parte de ti se estremece. Yo sigo anclada en aquel aeropuerto antes de dejar un país y una vida que no quería dejar de ninguna manera. Sigo en ese lugar debatiéndome entre dos terminales y sigo así hasta ahora. Pero siempre hay opción de tomar un camino alternativo a todo esto. O al menos eso pienso mientras vuelvo al mundo real con un café en la mano.

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